CES 2015. Aún sin una norma internacional específica que regule su uso, los pequeños aviones no tripulados se están convirtiendo en todo un fenómeno y la feria de Las Vegas está exhibiendo un buen número de modelos comerciales para el gran consumo ya que por primera vez dedica un espacio exclusivo para estos drones.
Uno de los presentados es el AirDog designado para capturar la intensidad de los deportes extremos
en medios de complicado acceso, como surf, esquí, ciclismo todoterreno u
otras. El drone filma desde arriba en cualquier posición y a corta
distancia el movimiento y se controla mediante un sistema de rastreo que
incorpora el usuario y que también se utiliza para el despegue o
aterrizaje. La grabación se realiza con una cámara GoPro incorporada. El
equipo completo cuesta 1.295 dólares.
El drone Hexo+ de la
firma Squadrone System, es otro de los modelos en exhibición con un
enfoque similar al anterior ya que puede ser programado previamente para
seguir y filmar una persona u objeto, controlado mediante
un smartphone. Este hexacoptero detecta continuamente tu posición y
puede personalizarse la distancia o ángulo de seguimiento. Costará 1.149
dólares y se espera una disponibilidad para el próximo otoño.
Nixie, publicitado como “la primera cámara que vuela” es
otro de los nuevos drones en el CES. Se trata de un pequeño drone
especializado en “selfies” que es lanzado desde la muñeca del usuario.
Como un boomerang, se lanza, toma imágenes y regresa al usuario. Este
año ha ganado el concurso de wearables patrocinado por Intel. Aún no
está a la venta ni sabemos su precio oficial aunque debe ser mucho más
barato que los anteriores.
Solo es una muestra de las novedades ya que grandes del sector como Parrot también ha tenido una presencia destacada en Las Vegas con modelos como Bebop, destinado al segmento
de consumo que filma videos de alta definición y es controlado desde
una tableta o teléfono inteligente. También compañías menores
como Extreme Fliers con su Microdron 2.0 con precio de venta en los 100 dólares o la alemana Conrad con un prototipo de dron con cuerpo de fibra de carbono.
Un mercado emergente que se espera alcance ingresos de 1.000 millones de dólares anuales en menos de cinco años. Y hablamos del gran consumo porque a nivel comercial Amazon quieren utilizar estos aviones para envío de paquetes y ya hay drones que vuelan por medio mundo con objetivos de ciberespionaje, además de los usados en la industria militar o en agricultura, como vimos en nuestro especial resumen de tecnología en 2014.
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