Microsoft no quiere que nadie se pierda la experiencia de Windows 10,
así que para asegurarse que todos los usuarios tengan la oportunidad de
instalar la nueva versión del sistema, está activando la descarga
automática en todos los equipos. Así es, quieras o no quieras instalar
Windows 10 en tu equipo, la actualización se descargará en segundo plano
por obligación, consumiendo entre 3,5 GB y 6 GB de espacio en disco, un
espacio que podría ser vital para muchos usuarios, especialmente
aquellos con unidades SSD.
Está claro que Microsoft busca seguir aumentando el número de
equipos con Windows 10, y aunque recientemente anunciaran la cifra de 75 millones
de PCs con la nueva versión, la idea de los de Redmond es alcanzar los
1.000 millones en unos años. Está claro que con métodos como este será
más fácil alcanzar la meta, pero lo ideal sería aumentar el plazo
gratuito de instalación desde Windows 7 y Windows 8. En el caso de que
no quieras actualizar a Windows 10 y quieras tu espacio en disco de
vuelta, sólo tendrás que borrar los archivos de instalación almacenados
en la carpeta oculta $Windows.BT tal y como explican en Addictive Tips.
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